Máximo Salar es uno de los profesionales más destacados en Interiorismo Moderno, marcando un antes y un después dentro del universo de la decoración y diseño de interiores en Argentina. En esta oportunidad presentamos uno de sus proyectos de interiorismo en desarrollo.
Diseñador de interiores y artista plástico, su enfoque nace de una sensibilidad profundamente ligada al arte, donde cada espacio se convierte en una experiencia emocional, más que en una composición funcional.
Su formación artística lo impulsa a crear ambientes “más plásticos”, cargados de intención, textura y narrativa visual.
La participación de Máximo Interiorismo en Casa FOA, la tercera dentro de su carrera, vuelve a reafirmar su impronta disruptiva. El espacio diseñado —un living concebido para una pareja que disfruta socializar— refleja su esencia: seducción, relax y una elegancia descontracturada que invita a sentir. Salar diseña para provocar sensaciones: autenticidad, un toque de rock, nostalgia, sensualidad y una rebeldía estética que lo distingue dentro del sector.
La fuerza de su estilo, su sensibilidad artística y su capacidad para transformar espacios en experiencias lo convierten en una de las figuras más interesantes dentro del panorama actual de decoración e interiorismo en Argentina.
Proyecto de Interiorismo
Recientemente, presentó uno de sus últimos proyectos de interiorismo en desarrollo en la provincia de Tucumán. Este proyecto muy interesante surgió a partir de Casa FOA y a pesar de estar en proceso ya se puede apreciar el excelente y delicado trabajo que se va a lograr.
Se trata de una casa clásica histórica, la intervención introduce capas contemporáneas, artísticas y levemente disruptivas, que actualizan el espacio y sostienen el aire clásico de la casa.
A lo largo del proyecto aparecen gestos más rebeldes, guiños inesperados y cierto humor sutil, como decisiones que construyen carácter y una lectura actual del espacio.
Un proyecto en proceso que deja ver cómo tradición y mirada contemporánea pueden coexistir.
Las obras de Maximiliano Salar no solo se observan: se sienten. Sus espacios combinan arte, emoción, sofisticación relajada y una estética que interpela. Su trayectoria lo posiciona como un creador que entiende el diseño como una forma de vida, donde cada proyecto es un universo personal que invita a conectar con la belleza, la profundidad y la identidad del diseño de interiores.








